
El valor de las flores prensadas artesanales: un recuerdo para siempre
La técnica de las flores prensadas artesanales hace que un ramo pase de ser un recuerdo efímero a uno duradero. Llevar a cabo una labor así exige conocer cada flor y sus características al detalle, así como los tiempos para obtener un resultado eterno. En Lekanda trabajamos cada encargo a mano, con el cuidado que demanda una memoria tan especial.
¿Qué hace únicas a nuestras flores prensadas artesanales?
Prensar flores es una de las prácticas más antiguas que se conocen en conservación botánica. En Japón, durante el periodo Heian (794-1185), surgió el oshibana, un arte que componía imágenes con plantas prensadas. Mucho más tarde, en el siglo XVI, en Europa se desarrolló una técnica similar para estudiar diferentes especies de planta y las mujeres victorianas la adoptaron en el siglo XIX para expresar emociones. De esta última práctica surge el arte actual.
La importancia de la técnica reside en que la flor prensada conserva su forma y buena parte de su color original, lo que hace que un ramo se mantenga en buenas condiciones durante décadas. Si la pieza se sella bien y se protege del sol directo, puede mantenerse en buen estado durante veinte, treinta o más años.
Toda esta labor de preservación prensada se realizada de forma manual. Cada composición parte de un ramo concreto, con sus flores, sus tonos y su historia. En Lekanda valoramos el estado y el tamaño de los ramos a preservar antes de decidir la composición. Este servicio permite conservar durante mucho tiempo ramos tan importantes y único como tu ramo de novia.
Proceso de creación y tiempos de entrega de nuestras flores prensadas
Cada composición se trabaja en 4 fases distintas:
- Recepción. Recibimos el ramo, valoramos el estado de cada flor y decidimos qué ejemplares se prensan enteros y cuáles se deshojan pétalo a pétalo. Las rosas y las peonías, por ejemplo, admiten este segundo tratamiento.
- Conservación. Las flores se prensan entre láminas absorbentes, que extraen la humedad con una presión constante, y se completan con gel de sílice para retirar el agua residual. Sin humedad, la descomposición se detiene.
- Composición. Con las flores ya secas, colocamos los elementos sobre el fondo elegido. Después ajustamos el equilibrio de colores, volúmenes y espacios hasta lograr una imagen fiel al ramo original.
- Enmarcado. La obra se sella y se enmarca para resguardarla del polvo y de la humedad. Así, ningún agente externo puede dañar el ramo.
Se trata de un trabajo minucioso, que necesita entre un mes y medio y tres meses desde la recepción del ramo hasta la entrega para completarse. La horquilla depende del tipo de flor, del tamaño de la composición y del tiempo que requiere cada fase.
Las flores prensadas artesanales nos permiten conservar la belleza de un ramo y, con ella, los recuerdos de un momento especial. En Lekanda nos encantará ayudarte a dar una segunda vida a esas flores tan significativas, transformándolas en una composición única y personalizada que puedas seguir disfrutando aunque pase el tiempo.


